En una de mis largas tardes de lectura, me topé con un nombre de una escritora en lengua francesa a la cual había escuchado nombrar un montón de veces, pero que jamás me había dado el tiempo de leer. Su nombre era Amélie Nothomb y sin saber muy bien el porqué decidí pedir unos de sus textos llamado Antichiristia.
De ahí que comenzó mi romance literario con Nothomb.
Antichiristia es un libro semiautobiográfico de una joven universitaria, de nombre Blanche, un tanto tímida que se hace amiga de Chiristia. En principio, ella se siente halagada por tal motivo, no obstante, con el pasar del tiempo, descubre como Chiristia se transforma en un Anti, vale decir, un personaje cruento que se legitima torturando psicológicamente a Blanche, incluso adueñándose del cariño de los padres.
Posteriormente me leí, La Cosmética del Enemigo, un libro escrito en diálogo entre Textor Texel y Jérome Angust en un aeropuerto. Textor es un personaje desagradable, irónico, un tanto repetitivo y con una capacidad de recordar y citar a filósofos para reventar los tímpanos de Jerome August, revelando a su vez, una verdad que uno como lector intuye, sin embargo, la pluma de la belga te hace cómplice del hecho.
Tras finalizar Cosmética del Enemigo, tomé Diario de Golondrina, una historia extremadamente perturbadora. Tras una desilusión amorosa, Urbano (quien en el final se cambia el nombre a Inocencio) pierde los sentidos desde la perspectiva de la sensibilidad emocional, no obstante, comienza a recuperarlas en primer lugar a través de la música de Radiohead y posteriormente con el asesinato... hecho que finalmente lo termina convirtiendo en un asesino a sueldo... No voy a contar más para que lo lean
Como es costumbre en la escritora, sus libros son cortos y con un lenguaje sencillo y mucho humor que si bien, no causa carcajadas, si provoca hilaridad producto de las situaciones un tanto oscuras que se originan en la novela, pero que en ningún momento, pese a lo dramática que pueden llegar a ser las situaciones, pierden ese toque de situación irónica que caracteriza a la belga.
No obstante, las tres novelas tienen algo en común que convierten a Nothomb a una novelista de excepción, esto es la intencionalidad de los personajes. en cada una de sus narraciones los personajes ( Chiristia, Textor y Urbano) actúan bajo los conceptos de la maldad, no obstante, esta condición en ningún momento tiene una explicación lógica convencional o a veces ni siquiera se explica, simplemente los personajes hacen esto sin una moral definida, incluso yendo más allá, sin darle una argumentación canónica de que actúan por eso o por aquello, simplemente son y a veces uno queda con la intriga, dentro del accionar del texto este hecho se justifica en cada palabra que la autora expresa con profunda sencillez.
Por ello recomiendo a Nothomb como una de las buenas lecturas para quienes gustan de leer un texto de un tirón.
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